que pasa con el Salón Regional de Artistas?. Del Museo la Tertulia y otros Demonios

museo lugiernagas

Teníamos tiempo sin escribir, pero al parecer la circunstancia lo amerita. (originalmente publicamos tres , pero el día de hoy nos han corregido pues hay una cuarta publicacion)

Hasta ahora se han publicado cuatro escritos que evidencian la deficiencia del actual Salón Regional:  Reuniendo Luciérnagas curaduría de Herlyng Ferla y Riccardo Giacconi Evento promovido por le Ministerio de Cultura, que contó con el apoyo del Museo la Tertulia de Cali.

No queremos repetir lo que los anteriores escritos de forma acertada han publicado: que la exposición esta mal montada,  la curaduría es superficial,  falto investigación , que no cumple los objetivos mínimos ni de una exposición mucho menos del Salón Regional, que no es culpa de las luciérnagas.

Así que anexamos los links de los otros dos textos de:

1)  “la que escribe” 200 pesos de cilantro                              https://200decilantro.wordpress.com/2015/07/05/sobre-el-15-salon-regional-zona-pacifico-reuniendo-luciernagas/

2) Carlos Fernando Quintero Desde la Caverna                                 http://desdelakverna.blogspot.mx/2015/07/deje-asi.html

3) El Heno contraproducente.   DES-PA-BI-LEN-LUCIER NAGAS   https://elhenocontraproducente.wordpress.com/2015/07/05/544/

Y al final de nuestro comentario el texto, al parecer de Miguel González , que desde nuestro punto de vista muy acertado.

Varias preguntas quedan en el aire:

* Cero y van dos que el Museo la Tertulia este año se descalabra con proyectos que son un fiasco, primero la exposición un Hechizo en el Espacio, curaduría de Erika Flores, que en realidad estaba hechizada por que la exposición estaba de terror,  salimos profundamente desinflados  de ver también un mal montaje, una serie de ideas o mejor ocurrencias sin mayor reflexión, pero sobre todo por lo pretenciosa sin tener de que. Algo similar le ocurre al Salón Regional. La pregunta es que pasa con el Museo? el comité curatorial no reviso la propuesta? no se dio cuenta de la falta de experiencia de parte de los curadores para abordar un proyecto de esta magnitud? El Museo y su curadores, no solo pueden lavarse las manos diciendo: nosotros solo prestamos las Salas, pues ya con el antecedente de la exposición hechizada debieron ser serios y meticulosos. Solo falta que el museo empiece a montar obras de estudiantes que con todo respeto requieren otro tipo de espacios. El Museo la Tertulia, no es un espacio para mostrar pruebas de acierto y error, como ocurre con las dos exposiciones antes mencionadas. es que no hay curador? o comité curatorial? por lo menos dirección?

* Da lugar a dudas saber quien ha estado avalando estos inexpertos curadores, teóricos y artistas, que si bien seguramente tienen algún talento y buenas intenciones, no están preparados, ni capacitados, necesitan adquirir mas experiencia para hacer proyectos en una institución como el Museo la Tertulia, por eso repetimos da Lugar a Dudas, para que se generen tantas inquietudes sobre la procedencia y solidez del lugar que ocupan estos débiles y jóvenes personajes que aun están en etapa experimental, en particular cuan hay un grupo amplio de personas que hubiesen podido y pueden aproximarse a proyectos como este en Cali:   Guillermo Marín, Leonardo Herrera, Carlos Quintero, Margarita Ariza, Johanna Roa, Wilson Díaz, Jim Fankugen,  y por supuesto Miguel González , entre otros.

* Como hace el Ministerio sus elecciones? son tan inocentes acaso, o desconocen tanto los contextos que terminan ocurriendo estos descalabros?, o definitivamente siguen queriendo imponer su mirada de nosotros desde el centro? No conocen los procesos que ocurren en la ciudad y le consultan a quienes sin Lugar a Dudas, les sugieren aquellos que mas les conviene aun que no sea lo mas ético?

bien les anexamos el escrito que nos ha llegado el día de hoy , no estamos seguros si es de Miguel González, pero viene bajo su autoría, si alguien puede confirmárnoslo agradeceríamos, sin embargo recalcamos no es nuestro. Aquí esta publicado por que consideramos acertado en relación al tema.

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Sobre el Salón Regional en La Tertulia

Por: Miguel González

 

Con razón han causado malestar (un epíteto cenagoso que le daba título al pasado Salón) las tres exhibiciones que se han organizado en el Museo La Tertulia con motivo del último Salón Regional. La falta de información sobre las obras expuestas y los artistas parece dejar sin sentido el evento, agrava este aspecto el incorporar obras de autores muertos como las de Eduardo Ramírez Villamizar y Pablo Van Wong, sin ninguna justificación ni conceptualización; igualmente la pequeña escultura minimalista de Ronny Vayda, la talla africana colocada en el piso (que no es ningún tótem como dicen los ignorantes curadores) y una pieza de madera insignificante de una santa sin interés alguno, así como la idea torpe de incluir un periódico. El texto mal redactado y con información errática justificaba la banalización de los objetos y obras mutiladas bajo el cobijo de gabinete de curiosidades, que dicho sea de paso no estaban solamente en los palacios “aris-tocráticos”, como reza el comentario peregrino de los organizadores.

El despedazamiento de los proyectos de lo que fueron instalaciones, se puede verificar en obras como las de Iván Tovar, Juan Guillermo Tamayo, Hermann Yusty y Nicolás González cuyos trabajos fueron desmembrados y esparcidos, desvirtuando y banalizando los planteamientos que alguna vez animaron las propuestas originales.

La atrevida y grosera ubicación de todos los trabajos de la vitrina 2, de la sala de la colección, debe convertirse en un decálogo de lo que no se debe hacer, ya que abusa de la buena fe de los artistas, cuyos trabajos escogidos ni siquiera los curadores se habían tomado la molestia de irlos a verificar, como me han manifestado varios de los participantes.

El trabajo de una curaduría es todo lo contrario a invisibilizar, despedazar y usar como rehenes obras para que obedezcan, como en este caso, a etiquetas fatuas. Los Salones Regionales nacieron y tienen su razón de ser en la señalización de trabajos de los artistas más relevantes, y luego cuando se planteó que fuera a través de curadurías, se procuró que estas fueran iluminadoras, visionarias y oportunas. Sin embargo en “Reuniendo Luciérnagas”, hay poco de luz intermitente y sí mucho de opacidad y oscuridad.

En la sala donde se alberga la exposición “Las cosas en sí. Un sistema frágil” lo único que se evidencia es el método quebradizo de los curadores, improvisando hasta el punto de acudir a las bodegas del Museo La Tertulia para encontrar lo que pudieran, con tan mal ojo que escogieron la santa de palo y la madera africana, que no son obras de la colección sino un par de adornos de las antiguas oficinas. El sistema frágil de los organizadores quedó en evidencia. En la Sala Subterránea también el título parece delatarlos: “Metodología del engaño”, un slogan autobiográfico que pone de manifiesto el desempeño poco acertado de culminar el proyecto que enviaron al Ministerio de Cultura. Este se vio obligado finalmente, a través de la oficina de Artes Plásticas, a mandar a última hora refuerzos.

Algunas obras y sus autores pudieron sobrevivir en esta exhibición a marchas forzadas. Un curador se ocupa no solo de elegir a un artista determinado sino de escoger una obra que lo represente de la mejor manera posible. Por ejemplo María del Carmen Espinosa, performista que vivía en España y que ha retornado, es completamente desconocida en nuestro medio, no obstante tiene en sala un insignificante registro en blanco y negro de 1999, que pasa desapercibido: una pésima manera de regresar. Las obras de Dash/Lab, Leonardo López, Camila Rodríguez, Juliano Ventura, no sufrieron desmembramiento y se pueden ver con independencia y claridad. Lo mismo que el video del artista italo-holandés Alberto de Michelle, un trabajo impactante y seguramente el de más peso en la exhibición, aunque se trata de una obra de hace quince años. Uno de los intereses de los regionales es mostrar las propuestas últimas que se están produciendo y no exactamente la de hace una década y media.

El “texto” que acompaña la “Metodología del engaño” es igualmente confuso y espurio. Se trata de “poemas” de Éricka Flórez, que lejos de aclarar nada, sí se adentra en el laberinto de las subjetividades banales a través de las dieciséis hojas del pequeño folleto. Flórez es una joven curadora que en vez de fragmentar párrafos incongruentes debería escribir ensayos para lo cual creo, sí está capacitada.

Otras obras de artistas que se pueden apreciar mejor son las de Lisseth Balcázar, la instalación en ceniza de Leonardo Amador, el mural de Mónica Restrepo, los dibujos de Sandra Patricia Navia, la propuesta de Richard Bravo y las sutiles intervenciones de Diego Hernández.

Los espacios físicos, su intención e importancia, deben de obedecer siempre a un proyecto significativo, que se puede manifestar en obras que se consideran referenciales o especialmente relevantes. La instalación de Luis Eduardo Motato, que ocupa toda una sala especial de la muestra, no reúne ninguno de los ingredientes antes mencionados. Es un trabajo derivativo, facilista y se constituye en un burdo lugar común. No diría de los trabajos del Arte-Povera de los sesenta, ni de los de Kurt Schwitters del Dadá, sino de ideas que han manifestado artistas locales como Verónica Lehner o Adrián Gaitán que usan el reciclaje como una forma de reflexión, imponiéndole una poética particular. El trabajo de Motato, no visto previamente por los curadores, sin embargo, curiosamente los deslumbró. Un particular efecto luciérnaga. El refrito de Lehner y Gaitán que nos ofrece Motato es un trabajo erróneamente exaltado. Aun cuando él es un artista emergente que merece seguir teniéndose en consideración.

Una de las finalidades de los Salones Regionales, es precisamente visibilizar las regiones, sus centros de enseñanza, sus integrantes. Aquí solamente hay desinformación sobre el artista, ninguna referencia al año en que nació, en donde estudió o en qué ciudad vive o trabaja. Al gabinete de curiosidades no le pareció curioso este tipo de procedencias. Creo que el Ministerio de Cultura, patrocinador de este evento nada barato, debe de asesorarse mejor al escoger los curadores. En este caso fue fallida su designación, y no se podría esperar mucho de Herlyng Ferla, un esforzado artista emergente que ni conceptualiza ni escribe, y poco habla; así como de Riccardo Giacconi, visitante italiano que aterrizó en Cali gracias a “Lugar a Dudas”, y se “quedó” en la ciudad como alternativa. Naturalmente no sabe nada del arte local, ni del nacional ni del latinoamericano. Tampoco habla ni escribe. Parecería todo esto un chiste malo o una paradoja. Deseamos que un personal más idóneo se ocupe de estos menesteres y que el Ministerio obligue a que los proyectos se cumplan como fueron aprobados y seleccionados.

A manera de coda, me encontré en una mesa del corredor de la Sala de la Colección unas fotocopias anilladas que decían: “Bibliografía mínima”, lo cual corresponde a unos textos que iban desde Estanislao Zuleta y Andrés Caicedo hasta Walter Benjamin. Grosera pretensión. Las bibliografías deben estar implicadas en los textos, y aquí los señores Ferla y Giaccioni, que no escriben, naturalmente no producen ninguno. ¿A quién quieren tramar? Se trata más bien del “sistema frágil” o de la “metodología del engaño”.

 

 

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4 thoughts on “que pasa con el Salón Regional de Artistas?. Del Museo la Tertulia y otros Demonios

  1. A LUGAR A DUDAS SOLO LE CONVIENE QUE ERICKA FLOREZ Y MONICA RESTREPO GANE, OSCAR Y SALLY NO SE HA DADO CUENTA EL DAÑO QUE HACE CON SUS PROTECCIONES Y ROSCAS NOCTURNAS….HAN AGOTADO EL GÓTICO Y LA SALSA A NO MAS PODER….

    SUPERFICIALIDAD SIN LIMITE

    • Absolutamente de acuerdo. Y da consuelo notar que no somos los únicos que nos hemos dado cuenta del cambio de visión que tiene un lugar, que inició como un espacio sincero y respetuoso. Actualmente Lugar a Dudas…solo da Dudas…no hay lugar. Se entiende que siempre hay que establecer criterios. Pero lo que esta ocurriendo es que hay un abuso del poder obtenido con la credibilidad del medio y esto esta causando gran daño en la produccion artistica de la ciudad. Primero estan ellos como institución que los artistas y personas que producen cultura en Cali

  2. Pingback: Algo anda mal con el Salón Regional en La Tertulia | [esferapública]

  3. para nadie es un secreto q por LAD pasan todos los filtros de lo que a Cali y el suroccidente se refiere, tienen comunicación directa con jurados y demás, eso es cierto y hay personas que lo saben. Que no quieran darse cuenta es otra cosas amparándose q es el “único” espacio de arte en cali.

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